"Lo que hay que entender es que al negro no podemos tratarlo como a los dinosaurios que ya desaparecieron. Siempre estuvimos, estamos y estaremos luchando contra esa avaricia del hombre, del sistema que capitaliza toda las fuerzas de nuestra cultura y si nos descuidamos lo transforman en algo vacío de sentido. Es un llamado a la integración, nuestra formación cultural no viene de una universidad, nuestra cultura se ha mantenido en los conventillos, en las villas y en los lugares de exclusión",
(Diego Bonga, del movimiento afro cultural surgido hace ya 22 años)



Calunga Andumba de Susana y Carmen Platero. Elenco: Irene Gaulli, Carmen Yannone, Álvaro Hernández, Damian Flores, Pablo Aparicio, Rafael Prieto. Percusión en Vivo: Ángel Koba y Jorge Paniagua. Escenografía y Realización. Mara Capaccioni. Diseñadora de Luces: Cecilia Galasse. Montaje de Voces (Pregones): Mariana Pereiro. Montaje de Coreografía (Barco): Macarena Cambre. Música: Ignacio López. Asistencia Histórica Creativa: Lea Geler. Productora Ejecutiva: Gabriela Fernández Gavilán. Prensa: Denise Salvador. Dirección: Alejandra Egido. Centro Cultural Raíces (2011).
1 Según la Asamblea del año XIII se decretó la libertad de vientres, un
año antes se había prohibido la llegada de esclavos, pero la ley
contenía algunos puntos no tan claros ni decisivos ya que la libertad
adquirida por haber nacido luego del 31 de enero de ese año, no era tal.
Los varones hasta los veinte años y las mujeres hasta los dieciséis, si
no se casaban antes, debían quedar en la casa de los patrones sirviendo
gratuitamente hasta los 15 y 14 años respectivamente.
2 Actores y actrices negros los había desde el tiempo anterior a la
Revolución de Mayo, por supuesto como esclavos ya que los directores, o
algunas compañías los poseían y estaban obligados a mantenerlos y
enseñarles el oficio. Como afirma Beatriz Seibel de Ninfas a capitanas
“la mujer negra o mulata esclava eventualmente podía tener acceso a los
escenarios cuando sus amos eran cómicos, o estaban “alquiladas” o
cedidas en usufructo a ellos…” (58). Pero luego, después de haber
atravesado desde las invasiones inglesas, las guerras de Independencia,
las intestinas, y la del Paraguay, en calidad de libertos y libres,
fueron desarrollando en la sociedad una cultura propia, que tenía sus
diarios y revistas para expresarla. De estos espacios ganados con
esfuerzo fueron desplazados por la ola inmigratoria europea auspiciada
por el proyecto liberal de la generación del ’80, que puso en acto los
ideales del Salón literario de 1837. Entre las personalidades artísticas
más destacadas de fines del siglo XIX se encontraba Gabino Ezeiza, un
afroargentino apodado el Negro Ezeiza, (Buenos Aires, en el barrio San
Telmo, 3 de febrero de 1858 - ídem, en el barrio de Flores, 12 de
octubre de 1916) músico y payador argentino. Ezeiza fue el invencible,
el más famoso en el arte de payar, tanto en su tierra como en el
Uruguay. Se afirma que dejó obras teatrales, hecho posible porque el
payador no fue tan inculto como decían ciertos "intelectuales". Gardel y
Razzano lo conocieron en los comités políticos, como a casi todos los
payadores de aquel tiempo, y ese conocimiento se hizo trato amigo en la
rueda del popular Café de los Angelitos. A su muerte, el dúo cantó en su
homenaje Heroico Paysandú, - la célebre canción con la cual venció al
payador oriental, convirtiéndose en uno de los dos payadores más
importante de la historia (junto con Santos Vega)- , que años después
llevó al disco Gardel.
3 Se presentó el 17 y el 24 de noviembre de 2010 en el teatro Empire.
4 Las creadoras de este proceso Susana (ya fallecida) y Carmen Platero,
dos hermanas afro porteñas que, en la década del 70, cuando la mayoría
de las expresiones artísticas afro argentinas pasaban por la música,
prefirieron la dramaturgia para contar el relato omitido de su
comunidad, ese que no aparecía en la “historia oficial”. Luego de tantos
años, a pesar de todo lo que nos ha pasado como sociedad, el tema es
eludido o escasamente narrado. Ellas formaban parte del movimiento de
teatro independiente, por lo tanto, consideraban que este tenía una
función social muy clara, el dar a conocer una realidad poco transida a
una sociedad que en aquella década presentaba una profunda convulsión
política, así trabajaron la relación de la historia con el teatro, y le
dedicaron su vida a esa labor. Presentaron varios espectáculos, como
“Vigilia” o “Canto a las Américas Negras”, donde siempre el trasfondo
temático era la denuncia de la exclusión y del silencio. Fue en 1976
cuando estrenaron Calunga Andumba en “Los teatros de San Telmo”; la
puesta presentaba una narración no lineal sino que se trataba de
secuencias que tenían un argumento implícito. El tema transversal era la
discriminación racial y la trata de personas. La mirada del público y
la crítica ha variado desde el momento del estreno hasta hoy, como se
puede comprender: “La crítica elogió la propuesta y les fue muy bien.
Pero el público que asistió ver Calunga en los 70 era básicamente
académico: antropólogos, sociólogos, historiadores… Era una obra “de
estudio”, que tocaba el tema de la afro descendencia e intentaba
instalar una reflexión. Instaba a tener una mirada diferente sobre la
historia argentina, a pensar en los afro argentinos en presente…“En
aquella época nosotros abrimos una ventana que estaba herméticamente
cerrada”, explica Carmen Platero, autora de la obra. La dictadura
militar terminó con la obra y las hermanas exiliaron. Susana Platero
viajó a África y Carmen a Europa. Susana regresó al tiempo y continuó su
carrera artística. Además de actriz, ella era cantante. “Una contralto
con un registro exquisito”, recuerda su hermana. Con el retorno de la
democracia, en 1983, Carmen también volvió también al país y en ese
momento encararon juntas el resurgimiento de su proyecto teatral.
Comenzaron a formalizarlo, a abrirlo a otras posibilidades e hicieron
una convocatoria (a través del diario) para formar un grupo de teatro.
Ese proceso culminó en 1987 con la creación de La Comedia Negra de
Buenos Aires. Participaban afro argentino, afro uruguayo, afro peruano y
afro brasileros. Al poco tiempo reestrenaron la obra primero en el
Teatro Colonial y luego en el Teatro de las Provincias, un espacio que
consiguieron luego de una lucha intensa. El reestreno causó un efecto
completamente distinto al de los años 70. “En los 80 fue una sorpresa,
fue como una bomba”, comenta Carmen. Era plena democracia, el público
que asistía a ver la obra era más amplio y la ventana que la década
pasada no conseguía aflojar su manija, esta vez comenzaba abrirse.
5 La actriz tiene una vasta carrera actoral, al igual que su madre, la
famosa artista cubana Elvira Cervera. Egido se formó en Cuba, es
graduada de la Escuela Nacional de Arte y hasta 1997 amplió su formación
en su país natal con distintos maestros, locales o de otros países.
Luego viajó a España y continuó su desarrollo artístico en ese país.
Participó de decenas de obras en ese y otros lugares, como Colombia,
Estados Unidos, Italia, Francia, Bélgica… luego, en 2007 llegó a
Argentina y aquí también se subió a las tablas. Fue asistente de
dirección de “Corbatas Chinas”, una propuesta de Alfredo Megna y
presentó obras de su autoría como “Visibles” y “La Cadena Invisible”.
Cierto día de mediados de agosto de 2009 conoció a Carmen Platero. Ella
quería reestrenar Calunga y el INADI había decido apoyar el
emprendimiento. En ese marco, ese instituto las presentó. Luego, el
INADI abandonó el proyecto pero las mujeres no, y siguieron adelante.
Seibel, Beatriz, 1990. De Ninfas a capitanas. Buenos Aires: Ómnibus,
editorial Legasa.
Argentina / Cultura: Vuelve La Comedia Negra de Buenos Aires en Legado Afro Herramienta comunicacional de las Oraper.
Argentina / Cultura: Vuelve La Comedia Negra de Buenos Aires en Legado Afro Herramienta comunicacional de las Oraper.

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