
Noches romanas de Franco D’Alessandro. Versión y dirección: Oscar Barney Finn. Elenco: Virginia Innocenti y Osmar Nuñez. Escenografía: Alejandro Mateo. Vestuario: Mini Zuccheri. Luces: Eli Sirlin. Música: Diego Vila. Producción: Martín García - Georgina Rey. Asistencia de producción: Javier Huaro. Fotografía: Estudio Heinrich Sanguinetti. Asistencia de dirección: Mónica Benavides. Sala Solidaridad. Centro Cultura de la Cooperación.
Algunos datos son de la
nota “Noches romanas” en el blog Buenosocios.
1Anna Magnani (1908/ 1973) Se convirtió en la gran
actriz italiana de posguerra y trabajó con los mejores directores italianos y
extranjeros. Su personalidad cinematográfica se puso de manifiesto en papeles
de mujer fuerte, representación de los valores de la mujer italiana y
personificación de la mamma a la manera clásica. Uno de los mejores
ejemplos de sus trabajos en este registro fue Bellísima (1951), de
Luchino Visconti, donde interpretó a la madre que desea que su hija pequeña se
convierta en una actriz de cine. Su enorme versatilidad le permitió elegir
proyectos más arriesgados dentro y fuera de Italia, como La carroza de oro
(1952), de Jean Renoir, una de las más atípicas películas de su director que
cuenta las peripecias de una compañía teatral del Siglo XVIII en América del
Sur. Su primera película en los Estados Unidos fue La rosa tatuada
(1955), de Daniel Mann, adaptación de la obra homónima que Tennessee Williams,
su amigo personal, escribió para que la Magnani la estrenara en Broadway. Fue galardonada
con el Oscar de la Academia
a la Mejor Actriz
y con el Globo de Oro y el premio de la crítica de Nueva York por su
interpretación de la viuda Serafina Delle Rose, que mantiene un apasionado
romance con un camionero interpretado por Burt Lancaster. Trabajó desde
entonces de forma regular en Hollywood sin dejar de lado las producciones
italianas. Recibió el Oso de Plata a la Mejor Actriz del Festival de Berlín y fue
nominada al Oscar por segunda vez por su interpretación en Viento Salvaje
(1957), de George Cukor, un melodrama que protagonizó junto a Anthony Quinn.
Entre lo mejor de sus últimos trabajos destacó poderosamente Mamma Roma
(1962), de Pier-Paolo Pasolini, en la que interpretó a una prostituta entrada
en años que intenta cambiar su vida y reunirse con su hijo adolescente tras
años de separación. Heredera directa y al mismo tiempo homenaje al
neorrealismo, Mamma Roma fue la segunda película de Pasolini y pudo
rodarse gracias al apoyo de una estrella como Magnani en un papel escrito para
ella. La actriz redujo notablemente su actividad
profesional durante los años sesenta y sus apariciones en el cine fueron cada
vez más escasas. Se dedicó sobre
todo al teatro y a la televisión. Roma (1972), de Federico Fellini, film
a caballo entre el documental y la ficción en el que aparece brevemente
haciendo de sí misma, fue su último trabajo en la pantalla grande. Anna Magnani
falleció a causa de un cáncer de páncreas. Convertida en un verdadero símbolo
nacional, su entierro provocó una concentración popular en Roma sólo superada
por los honores reservados a los papas. Sus restos descansan en el mausoleo
familiar de su amigo Roberto Rossellini. (Biografías y vidas, facebook)
2 Tennessee Williams (de
nombre auténtico Thomas Lanier Williams) nació en Columbus, población del
estado de Mississippi (Estados Unidos), el 26 de marzo de 1911, pero pasó su
infancia en la localidad de Saint Louis, Missouri, ciudad a la que acudió
cuando tenía siete años. Williams era hijo de Edwina Dakin Williams, hija de un
sacerdote, y Cornelius Coffin Williams, comerciante de una fábrica de zapatos.
Se licenció en 1938 en Filosofía y Letras por la Universidad de Iowa, tras pasar primero por la Universidad de Missouri, en donde se había matriculado en la carrera de periodismo. Tras desempeñar diversos oficios Williams alcanzó su primer triunfo en Broadway con la obra “El zoo de cristal” (1945), título que ganó el premio de la crítica teatral de Nueva York. Anteriormente había intentado estrenar sin éxito “Batalla de ángeles” (1940). Tras “El zoo de cristal” Tennessee Williams, influido por escritores como D. H. Lawrence o Anton Chejov, se revelaría como uno de los grandes dramaturgos estadounidenses de posguerra, con obras teatrales ambientadas en escenarios sureños y protagonizadas por personajes decadentes en conflicto psicológico, marcados por la frustración vital y la extrema pasión física y emocional exhibida en sus relaciones. Entre sus mejores obras destacan “Un tranvía llamado deseo” (1947), “Verano y humo” (1948), “La rosa tatuada” (1951), “De repente, el último verano” (1950), “La gata sobre el tejado de zinc caliente” (1955) o “Dulce pájaro de juventud” (1959).Por “Un tranvía llamado deseo” y “La gata sobre el tejado de zinc caliente” Tennessee Williams lograría ganar sendos premios Pulitzer. En 1947 Williams, cuya homosexualidad fue destapada en su libro “Memorias” (1975), conoció y se enamoró de Frank Merlo. Merlo moriría de cáncer en 1961, sumiendo al escritor en una profunda depresión de la que jamás se recuperaría mentalmente, declive físico y mental agrandado por su adicción a las drogas y el alcohol y su tendencia a sufrir ataques de pánico. A partir de los años 60 sus trabajos escénicos le reportaron menos éxito que sus títulos precedentes. Algunas de sus obras a partir de está década fueron “La noche de la iguana” (1962), “El tren lechero ya no para aquí” (1964) o “En el bar de un hotel de Tokio” (1972). Además de obras teatrales Tennessee Williams escribió libros de relatos, como “Un brazo y otros relatos” (1948) o “Caramelo fundido” (1954), novelas, como “La primavera romana de la señora Stone” (1950) o “Moisés y el mundo de la razón” (1975), guiones cinematográficos, como “Baby Doll” (1956), o poesía, como “En el invierno de las ciudades” (1956). Tennessee Williams falleció en Nueva York el 25 de febrero del año 1983, cuando residía en el Hotel Elysee. Tenía 71 años y había aparecido muerto con la tapa de un frasco de seconal en la boca. (alohacriticón, 8/1/2010)
Se licenció en 1938 en Filosofía y Letras por la Universidad de Iowa, tras pasar primero por la Universidad de Missouri, en donde se había matriculado en la carrera de periodismo. Tras desempeñar diversos oficios Williams alcanzó su primer triunfo en Broadway con la obra “El zoo de cristal” (1945), título que ganó el premio de la crítica teatral de Nueva York. Anteriormente había intentado estrenar sin éxito “Batalla de ángeles” (1940). Tras “El zoo de cristal” Tennessee Williams, influido por escritores como D. H. Lawrence o Anton Chejov, se revelaría como uno de los grandes dramaturgos estadounidenses de posguerra, con obras teatrales ambientadas en escenarios sureños y protagonizadas por personajes decadentes en conflicto psicológico, marcados por la frustración vital y la extrema pasión física y emocional exhibida en sus relaciones. Entre sus mejores obras destacan “Un tranvía llamado deseo” (1947), “Verano y humo” (1948), “La rosa tatuada” (1951), “De repente, el último verano” (1950), “La gata sobre el tejado de zinc caliente” (1955) o “Dulce pájaro de juventud” (1959).Por “Un tranvía llamado deseo” y “La gata sobre el tejado de zinc caliente” Tennessee Williams lograría ganar sendos premios Pulitzer. En 1947 Williams, cuya homosexualidad fue destapada en su libro “Memorias” (1975), conoció y se enamoró de Frank Merlo. Merlo moriría de cáncer en 1961, sumiendo al escritor en una profunda depresión de la que jamás se recuperaría mentalmente, declive físico y mental agrandado por su adicción a las drogas y el alcohol y su tendencia a sufrir ataques de pánico. A partir de los años 60 sus trabajos escénicos le reportaron menos éxito que sus títulos precedentes. Algunas de sus obras a partir de está década fueron “La noche de la iguana” (1962), “El tren lechero ya no para aquí” (1964) o “En el bar de un hotel de Tokio” (1972). Además de obras teatrales Tennessee Williams escribió libros de relatos, como “Un brazo y otros relatos” (1948) o “Caramelo fundido” (1954), novelas, como “La primavera romana de la señora Stone” (1950) o “Moisés y el mundo de la razón” (1975), guiones cinematográficos, como “Baby Doll” (1956), o poesía, como “En el invierno de las ciudades” (1956). Tennessee Williams falleció en Nueva York el 25 de febrero del año 1983, cuando residía en el Hotel Elysee. Tenía 71 años y había aparecido muerto con la tapa de un frasco de seconal en la boca. (alohacriticón, 8/1/2010)
excelente nota, muchas gracias. Javier Huaró
ResponderBorrar