martes, noviembre 08, 2011

Push up 1-3 de Roland Schimmelpfennig 1



La acentuada individualización que conocemos actualmente no es, de ninguna manera, signo de la liberación del sujeto que encuentra en los recursos propios los medios para una gestión autónoma de su existencia

(Le Breton, 1995:164)


Del prolífico dramaturgo alemán, cuyas obras de teatro han sido muchas veces traducidas a varios idiomas, Push up 1-3 fue estrenada en el 2001 en Berlín. “Push up” significa literalmente empujar hacia arriba, y este es el clima que alcanza la propuesta de Gastón Czmuch[i]. Porque da cuenta como las multinacionales están a la orden del día y como al internacionalizar los mercados más allá de sus fronteras no sólo generaron un cambio paradójico en la política y economía mundial –por un lado, un mundo globalizado pero, por otro, la fragmentación de los estados nacionales y una nueva división de trabajo, sino que también modificaron las relaciones interpersonales y los valores sociales-laborales. Así el espació escénico de la empresa multinacional está dividido a modo del montaje alterno, donde las situaciones tienen correspondencia temporal. La escenografía con economía de recursos y la cuidadosa iluminación construyen estos dos ámbitos totalmente diferentes y, en cierto sentido, opuestos pero sin rivalidad, de este modo atrapan al espectador, y éste puede focalizar su mirada en uno u otro extremo, como en un juego de ping pong. Por un lado, el espacio lúdico es construido por los personajes – Angélica y Sabina, Patricia y Roberto, Enrique y Juan - que en una carrera por el éxito profesional se enfrentan como gallos de riña, por alcanzar a cualquier precio poder dentro de la dicha jerarquía: la Dirección o la Junta Directiva o la Representación en el exterior o…Los seis actores con profesionalismo van construyendo dentro del cuadrilátero que ellos mismos construyen con sus cuerpos, los tres binomios en conflicto. En el centro del mismo, entre los diálogos intensos se intercalan con fluidez los miedos y las angustias de cada personaje, mientras su partenaire queda “suspendido” en penumbras. La acción dramática adquiere un ritmo frenético como lo es la lucha por tener una imagen exitosa, cierto status y el reconocimiento profesional. Además, es interesante y le da más textura al texto espectáculo el otro espacio, donde “nada pasa”, construido por María (Karina Mauro) y Enrique (Martín Orellano), los dos personajes encargados de la seguridad del edificio. Ambos observan en el “monitor” estos enfrentamientos en recintos privados, especialmente María que no deja de estar atenta a lo que la “pantalla refleja” mientras come una galletita o se lima sus uñas con un reiterado "¿O no?". Ellos que están relajados, casi sin movimientos y con escasos comentarios, generan el humor simple, el humor cotidiano pero, a la vez, irónico. Push up 1-3 es una propuesta estética de la globalización, donde todo el grupo de profesionales del ámbito teatral son como las piezas de un puzzle que dan forma a un hecho espectáculo totalmente acabado, sin fisuras. 

Push up 1-3 de Roland Schimmelpfennig. Traducción: Margit Schmöl. Elenco: Marigela Ginard, Guillermo Lagüela, Héctor Leza, Diego Manara, Karina Mauro, Martín Orellano, Ayelén Rubio, Victoria Troncoso. Fotografía y Diseño Gráfico: Valeria Arévalos. Diseño de Luces: Ricardo Sica. Diseño de Vestuario: Mariano Legaspi. Maquillaje: Sandra Alaimo. Diseño Sonoro: Mariana Emiliozzi. Asistencia de Dirección: Valeria Arévalos. Dirección: Gastón Czmuch. Código Montesco Teatro. A partir del 14 de octubre en La Tertulia.


 
LunaTeatral: ¿Cuál fue el punto de encuentro entre el autor y el director?

Gastón Czmuch: Con respecto a como llegue a la obra, puedo decir que casi de casualidad (digo casi porque soy partidario más de las causalidades que de las casualidades). Estaba en una librería y, ávido de textos nuevos para leer, vi un libro de un autor desconocido para mí... Roland Schimmelpfennig. Ahí nomás decidí comprarlo y debo decirte que lo tragué. Me pareció genial. En estas obras había de todo: por momentos guiños de realismo mágico y, por otros, textos con mucha crudeza y contundencia. Al leer los estudios críticos que la editorial decidió publicar en esa edición, me encuentro con que uno de ellos menciona a Push Up. Automáticamente me puse en contacto con el Goethe y ellos me facilitaron la versión en español del texto. En aquel entonces yo estaba pasando un momento laboral complicado y la aparición de esta obra puso las palabras que mi boca necesitaba pronunciar. Uno de los recursos (que en lo personal es algo que me gusta mucho) que el autor utiliza para poner de manifiesto sus ideas y pensamientos es el de la superposición. Esta metodología la propone de maneras diferentes: en algunos textos (como en La mujer de antes) utiliza los flashbacks o flashforwards... generando modificaciones de sentido de una misma situación; en otros (como en Antes y después) utiliza como patrón de escritura el patchwork... relatando situaciones "supuestamente" inconexas; y aquí, en Push Up 1-3, propone dos tipos de superposiciones para generar contrapuntos: una primera que son los monólogos a público, en donde los personajes muestran de manera descarnizada lo que no se animan a decir cara a cara. El otro contrapunto son el prólogo y el epígrafe: los guardias de seguridad, estos personajes (que en el texto original no aparecen más que para sus monólogos) base de esta pirámide y con ninguna pretensión e intención de ascender, entienden más como se mueve el juego... más que los propios ejecutivos. Tal vez, en su rol de "estar" (y no de "ser”, como es la de los otros seis personajes) y un poco ese juego de Gran hermano que se da por las cámaras de seguridad hace que puedan ver otras cosas. Además en ellos está claramente puesto el acento en el vínculo que mantienen entre ellos, en contraposición con los otros.


Le Breton [1990] 1995. “De lo inaprensible del mundo moderno a lo inaprensible del cuerpo”, en Antropología del cuerpo y modernidad. Buenos Aires: Nueva Visión: 164-167.

[1] Roland Schimmelpfennig: nació en 1967 en Göttingen (Alemania) y trabajó como periodista después de graduarse de la escuela secundaria en Estambul. En 1990 comenzó un curso de dirección en la Otto-Falkenberg-Schule de Munich. Después de graduarse se convirtió en asistente y luego director artístico del Munich Kammerspiele. http://de.wikipedia.org/wiki/Roland_Schimmelpfennig



[2] En el 2002 egresó de la Escuela de Teatro de Avellaneda, donde se formó como actor y, mientras tanto, fue tomando diferentes cursos particulares con docentes como Emilio Ruperez, Claudio Depirro y Julio Chavez. En el 2004 ingresó al IUNA a la Licenciatura en Dirección Escénica. Allí comenzó a trabajar en paralelo como Asistente de Dirección de varias puestas, entre las cuales Czmuch destaca: La Cantante Calva de Eugene Ionesco bajo la dirección de Gastón Chiesa en el 2004-2005; Medea, una tragedia miserable, adaptación de la tragedia de Eurípides de Edward Nutckiewicz y la dirección de Gustavo Bonamino en el 2008; y una Asistencia meritoria en Apenas el fin del mundo de Jean-Luc Lagarce con la dirección de Cristian Drut en 2008-2009. En el 2010 participó como Director en el ciclo organizado por el Teatro Silencio de Negras realizando la puesta en escena de El Orfeo de Alejandro Tantanián.

La suplente de Mariano Moro



Un ascético escritorio, libros prolijamente ubicados. Un pizarrón antiguo y convencional. Nada transgrede lo cotidiano, lo real y concreto. Emerge desde la platea  Azucena Marchitte, la figura encorvada  hace honor a su nombre, como  una flor que se disgrega en el esfuerzo por sostener libros y objetos; un rictus mitad risa mitad llanto parece anticipar una dualidad que acompañará la historia. Ironía, parodia, risa y sollozo contenido. Es la profesora suplente de literatura, así se presenta,  en un principio se comunica con la platea utilizando  un lenguaje refinado, barroquizado, complejo, los dichos y alusiones a poetas, dramaturgos, novelistas pasan de ser respetados y canonizados en su decir hasta que su verdadero drama personal empieza a perfilarse, somos testigos de su historia;  es allí cuando emerge la verdadera Azucena Marchitte, sus apetitos sexuales reprimidos, sus sueños postergados donde el amar y ser amada son una definitiva utopía Su rival en lo profesional y en la vida es  Josefina Urrutia, la titular, quien le sacó la “tarjeta roja” de la felicidad en el aula y la vida. Es su antitesis, según su mirada: desperjuiciada, viciosa, arribista.
La confesión ante los ocasionales espectadores, ¿alumnos?, la sueltan para permitirse bailar, declamar y recrear con textos cada vez más personales y auto referenciales a sus amados escritores, la genuina  razón de su existencia. 
Carga sobre sus espalda el estigma de ser siempre “La suplente”, la postergada, la que si tuvo novio fue un fracaso, la que no tuvo ni un gusto de sus padres,  aquella que por virtud de la confesión que se atreve a hacer a quienes la escuchan, deja de lado todo pudor y miedo al ridículo y se atreve a trocar el lenguaje purista por el soez, el gesto recatado y coleto por la exaltación y el desenfreno. Esa transformación de estados que logra la excelente intérprete María Rosa Frega, insta al espectador a la risa y al silencio, al estupor y a la piedad ante su historia que se adensa y culmina en una carcajada y los acordes de la Traviata que rematan la escena final.
Un espectáculo de excelencia.




La suplente de Mariano Moro. Teatro Moliëre. Intérprete: María Rosa Frega. Autor y Director: Mariano Moro. Prensa - Duche y Zarate 


De aquí pá yá de Marisa Cura y la compañía de arte flamenco “M’Oro Rubí”


El Centro Cultural Borges, fue el marco de una fiesta de arte flamenco, donde la presencia de la directora Marisa Cura1 y sus bailarines produjo un espectáculo con el hilo conductor del exilio y la búsqueda de nuevas fronteras. Las diez coreografías que se suceden con la belleza de los cuadros acabados en color y movimiento, relatan la ida desde Buenos Aires a España, la aceptación de un paisaje diferente, y finalmente la integración a un mundo nuevo, a pesar de la nostalgia: De aquí pá yá, Miedo, Mi Soleá, tu Soleá, En España, Noche en el Tablao, Oportunidad, De borrachera, Añoranza, Era más clara que el agua, De allí pá cá. Música por soleares, tangos con ritmo flamenco se suceden, y los pies de Cura y su partenaire Iván Carrillo Jiménez2, junto a todo el grupo de bailarines, inundan de ritmos y sabor andaluz el escenario de la sala III del Borges. La sincronía de las coreografías, el cuidado manejo de las manos, fundamental en el despliegue de la danza, manos que hablan, los cuerpos como instrumentos de transmisión de vida, la música en escena, y un vestuario colorido y renovado cuadro tras cuadro son los elementos que seducen al espectador que va siguiendo con entusiasmo las secuencias y aplaude con fervor. La compañía de arte flamenco M’Oro Rubí, surge de la escuela que dirige Marisa Cura, y que lleva una labor docente para el estudio de la danza, que capacita a sus alumnos para su presentación en los escenarios de teatros profesionales. El flamenco3 fue declarado en noviembre del año pasado, 2010, Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Si bien su cuna es Andalucía, España, son numerosos los países en donde esta danza tan particular es practicada y enseñada, algunos tan exóticos como Japón, donde es tan popular que hay más academias que en la propia España. En nuestro país, los inmigrantes de origen español radicados en Buenos Aires contribuyeron a la gestación de una cultura popular urbana. Entre 1910 y 1920, irrumpen en los escenarios porteños bailarinas como Encarnación Hurtado, La Malagueñita, y Antonia Merche La Argentina, nacida por casualidad en el Río de la Plata en 1890, mientras sus padres, ambos bailarines, estaban de gira. En 1934 esta última baila 'El amor brujo' en el Teatro Colón, uno de los escenarios líricos históricamente reservado sólo para figuras descollantes a nivel internacional.

Las principales facetas del arte flamenco son: el cante, el toque, el baile.  Los tres elementos se conjugan en el espectáculo presentado en el Borges de forma armónica, celebrando la alegría y el arte, ante un público agradecido que disfrutó del talento y la gracia de los bailarines y de su directora.




De aquí pá yá de Marisa Cura. Solista: Marisa G. Cura. Solista masculino: bailarín invitado Iván Carrillo Jiménez. Bailaroas: Dalla Rosenfeld, Carolina Redondo, Beatriz Alonso, Rosana Enríquez, Fernanda Brandao, Macarena Cambre, Yamila Lahoud. Guitarra: Maximiliano Bus. Flauta: Augusto Reinhold. Cante y percusión: Maximiliano Serral. Diseño de Iluminación: Magalí Perel. Prensa: Marisol Cambre. Asistente de Coreografía: Dalia Rosenfeld. Dirección. Marisa G. Cura.
1 Marisa Cura, bailarina y coreógrafa, es actualmente una de las principales representantes del flamenco en Argentina. Su estilo jondo y visceral la sitúa como una bailarina de carácter y peso en el escenario. Sus amplios conocimientos del flamenco, además de otros estilos de danza: clásico, contemporáneo y otras artes escénicas como teatro y música, la destacan a la hora de dirigir su espectáculo. Estudió flamenco en Buenos Aires y España. Entre sus principales formadores se encuentran: “la China”, Manolete, Belén Maya, Eva la Yerbabuena, Antonio Canales, Farruquito, entre otros. Dirige sus propios espectáculos desde 1996 con la puesta de  Lorca y Flamenco.


2 Iván Carrillo Jiménez nació en Barcelona, de padres andaluces, realizó diferentes estudios con grandes maestros y bailaores como La Tani, Manuel Nuñez, Bartolo, Yolanda Cortés, y “La china”, entre otros. Completó sus estudios de clásico español con la maestra Lola Cornudella. Su formación se completó con cursos de baile contemporáneo y clásico, con profesores como el cubano Pepe Hevia. Participó en varias compañías españolas, bailando en giras nacionales e internacionales como Francia y Rumania. Participó también en compañías de flamenco y zarzuela. En la Argentina, formó parte del espectáculo Flamenco, musical de Federico García Lorca.

3 El flamenco es un estilo español de música y danza que se originó en Andalucía en el siglo XVIII, que tiene como base la música y la danza andaluza, sobre su origen hay controversia, ya que existen distintas opiniones y vertientes, pero ninguna de ellas puede ser comprobada de forma histórica. Aunque el diccionario de la R.A.E menciona que se asocia a la etnia gitana, esto no es aplicable a su origen, no obstante, nadie duda de su aportación a las bases del flamenco. La tesis más extendida es que solo ese mestizaje cultural que se dio en Andalucía (musulmanes, cristianos, judíos, gitanos, etc.) propició el origen de este género, ya que gitanos, cristianos, árabes y judíos hay en muchas partes del mundo y sin embargo, flamenco solo hay en Andalucía. Por lo tanto el flamenco es un patrimonio auténtica y genuinamente de todos los andaluces sin distinción de etnias y religión. La palabra flamenco, referida al género artístico que se conoce bajo ese nombre, se remonta a mediados del siglo XIX. Hay varias versiones sobre el origen del nombre una de la más aceptada es la que apunta hacia un origen jergal, situando al término "flamenco" dentro del léxico propio de la germanía. Esta teoría sostiene que "flamenco" deriva de flamancia, palabra que proviene de "flama" y que en germanía se refiere al temperamento fogoso de los gitanos. En el mismo sentido el diccionario de la Real Academia Española dice que "flamenco" significa coloquialmente "chulo o insolente", siendo un ejemplo de ello la locución "ponerse flamenco".[12] En un significado similar, el término "flamenco" es usado como sinónimo de "cuchillo" y de "gresca" o "algazara" por Juan Ignacio González del Castillo, en su sainete El soldado fanfarrón (ca. 1785). No obstante, Serafín Estébanez Calderón que en sus Escenas andaluzas (1847) aporta las primeras descripciones de situaciones flamencas, no utilizó ese nombre para calificarlas. No hay que confundir el flamenco con todo el folklore andaluz, sobre el sustrato de la música y la danza tradicionales de Andalucía, cuyos orígenes son antiguos y diversos; el folclore de Andalucía está compuesto por seguidillas, sevillanas, fandangos, verdiales, trovos, el chacarrá, el vito... el flamenco es un género artístico fundamentalmente escénico. (Wikipedia)

miércoles, octubre 19, 2011

La Compañía de Funciones Patrióticas: Educación y distancia


 
HOMBRE,
PUEBLO,
NACIÓN.
TODO ESTÁ EN LOS
HUMILDES BANCOS
DE LA ESCUELA

¡EN DEFENSA DE LA
EDUCACIÓN PÚBLICA!

ESCUADRA SARMIENTINA


Los ciento noventa años de la creación de la Universidad de Buenos Aires, es el marco donde el grupo encuentra el ámbito adecuado para hablar y reflexionar sobre la educación en un país que ha hecho de la misma una bandera de presentación durante muchos años. Sin embargo, la situación que presenta en la actualidad desde la mirada inquisidora de los actores nos presenta un estado de situación en que la premisa de “educar al soberano” es sólo un spot publicitario plagado de errores de ortografía, con un sigla escatológica, y que recuerda a la presentación de esas firmas que pretenden hacernos creer que nos haremos millonarios siguiendo las premisas de venta de sus productos, con fiesta, discurso y globos incluidos. Empresa política, política empresaria, de connotación más que evidente en algunos candidatos victoriosos en nuestra más próximo pasado. La memoria nos hace recorrer en un principio la instalación que precede a la puesta en sí, construyendo todo desde la performance más delirante, degustación de un vino con marca de un innombrable presidente, que nos dejó la impronta de un país banalizado y excluyente. Pero también el recorrido nos lleva por el camino de la nostalgia, cuando cuadernos, libros de lectura, caja de lápices de colores de marcas emblemáticas, sellos y disposiciones, y muñecos vestidos de delantales blancos, se suman al registro fotográfico de alumnos de hace más de cincuenta años. El grupo ya nos tiene acostumbrados a la crítica sobre situaciones de la coyuntura socio /política desde textualidades anteriores, pero esta vez es el registro más cercano y el texto soporte son los discursos políticos de ciertos sectores electorales. La línea que une al presidente riojano con el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se cruza con las reivindicaciones docentes que a voz de cuello defiende la postura de la educación pública y gratuita, y llevan adelante un homenaje a Sarmiento en las falsas pelucas de su calvicie, y en las frases que reiteran, que le pertenecen, y son convertidas en consignas de lucha, como le hubiera gustado al propio maestro sanjuanino, que utilizaba la palabra como estilete, y herramienta política. Dentro del marco de la convocatoria del Centro Cultural Rojas, Argentino en todas partes. Homenaje a Sarmiento, y con la propuesta de reflexionar sobre su figura y sobre su pensamiento, representante del paradigma de la época, la “escuadra sarmientina” se opone al futuro y al Plan de Educasión a Distancia Ovligatorio (P.E.D.O.). Así a la presentación del proyecto y a los videos de esta organización, una especie de sopa de letras e incoherencias, los defensores de la Educación Pública resisten armados con bombo y altoparlante pero también con goma, sacapuntas y lápiz: porque múltiples son los frente de lucha. Un “vaticinio grotesco”, un recordatorio de que nunca fue / es / será plausible, admisible, de negociación la Educación Pública. Defender la primera ley de educación universal, obligatoria, gratuita y laica (Ley 1420 de Educación) que fue sancionada en 1884 a pesar de que tuvo gran oposición por parte de la Iglesia Católica, es la tarea suprema que tenemos todos los argentinos. Cada espectador de la performance quizá conserve todavía no sólo el globo con la ficha técnica, el escudo y el rostro de Sarmiento, sino también algunos de los pequeños volantes con diferentes consignas que involucra a todas las generaciones:

LAS ESCUELAS SON
LA BASE DE LA CIVILIZACIÓN.
¡NO AL PEDO!



La Compañía de Funciones Patrióticas: Paolo Baseggio, Natalia Fernández Acquier, Ernesto Fontes, Leandro Ibarra, Daniel Miranda, Natalia Olabe y Guillermo Valdéz. Luces: Fernanda Balcells. Fotografía: Jorge Marino. Música: Dos Cachivaches. Video y diseño: Paolo Baseggio. Colaboradoras: Paula Banfi y Claudia Mac Auliffe. Producción: Natalia Fernández Acquier. Dramaturgia y dirección: Martín Seijo

La última diva de Sebastián Vigo



La última Diva, según el programa de mano, es un trabajo colectivo, cuya dirección está bajo la mirada de los cuatro actores que llevan adelante la puesta. De la misma manera se podría decir de la dramaturgia, a pesar que sólo figura Sebastián Vigo como autor, ya que la función de dramaturgistas, recae además en Mariana Punta y Nicolás Miloc; y de la escenografía que está a cargo de los cuatro.

La distribución espacial es lo primero que llama la atención cuando el espectador ingresa a la sala, ya que en primer plano aparece, sentada en un sillón, con una actitud errática y su cabeza vendada el personaje de Betina Foucault, hacia un segundo plano, una pantalla de televisión antigua nos deja ver y oír a un segundo personaje Silvio, que vemos que está detrás de la pantalla filmando todo.

Este trabajo espacial permite lograr una secuencia de plano cinematográfico, profundidad de campo, que le da otra espesura a la escena. La inversión de géneros tanto en el personaje de Betina (Sebastián Vigo) como en el de Gladys (Agustín Guëmes) funciona como una mirada develadora de un mundo, el del espectáculo, que abunda en travestis famosos, actrices venidas a menos, buscando desesperadamente, bajo cualquier recurso seguir obteniendo un minuto más de fama, y el dinero que les permita continuar con la vida a la que están acostumbrados. Las relaciones de pareja entre Betina y Silvio (Nicolás Miloc), son más que el resultado del amor, los negocios forman una parte mucho más sólida en esa unión; (cualquier parecido con la realidad de algunas parejas del ambiente, es pura coincidencia) Las actuaciones, mantienen un registro a veces demasiado alto, que hace que por momentos les cueste a los personajes atravesar con fluidez las situaciones, y establecer matices. Es ese uno de los problemas de la puesta, el otro, es un texto que por momentos se hace demasiado extenso, los monólogos que llevan adelante los cuatro ser más breves para que la intriga ganara en tensión dramática.

Como un guiño al film Sunset Boulevard (El ocaso de una estrella) de Billy Wilder (1950) ambas protagonistas muestran el lado oscuro del glamour y del star-system. Humor negro y suspenso que el reducido espacio lúdico concentra: los tonos de marrón para el vestuario y el escaso desplazamiento de la diva y de su marido ubicados en puntos opuestos, solo remarcados por la iluminación y mediados por el viejo televisor. Todo está naturalizado e incluso el crimen. La acción dramática de desarrolla entre temas opuestos: ocaso / esplendor, vida / muerte, recuerdo / olvido. Así también los otros dos personajes, Gladys y Pilar, se desplazan constantemente como tratando de encontrar su lugar en un mundo oscuro, cerrado y asfixiante. El tema Ni tú ni nadie introduce un tiempo otro (single en 1985 de Alaska) a mitad de camino entre las décadas de divismo y el actual siglo XXI, donde las luces de las marquesinas sólo son artificios:

Haces muy mal en elevar mi tensión
En aplastar mi ambición tu sigue así ya veras
Miro el reloj es mucho mas tarde que ayer
Te esperaría otra vez y no lo haré, no lo haré

Donde esta nuestro error sin solución fuiste tu el culpable o lo fui yo
Ni tu ni nadie nadie puede cambiarme
Mil campanas suenan en mi corazón que difícil es pedir perdón
Ni tu nadie nadie puede cambiarme.


La necesidad de permanecer, de no envejecer, de ser recordada para siempre como sustituto de una eternidad imposible, no es un juego escénico, es un doble salto de la realidad al teatro, y de este sobre sí mismo, una figura que el circo sabe muy bien como se desarrolla, la figura del doble salto mortal. Circo como procedimiento llevado a la vida real, y que devuelve su imagen en la pantalla, en una doble cabriola macabra.





La última diva de Sebastián Vigo1. Elenco: Agustín Güemes, Nicolás Miloc, Mariana Punta, Sebastián Vigo. Asistencia: Sebastián Miloc. Iluminación: Adrián Grimozzi, Eduardo Pérez Winter. Vestuario: Fernando More. Escenografía: Güemes, Miloc, Punta, Vigo. Música: Agustín Güemes. Utilería: Maximiliano Scapolla. Artista Plástico: Pablo Salvadó. Diseño Gráfico: Diego Vleminchx. Dramaturgista: Nicolás Miloc, Mariana Punta. Dirección: Güemes, Miloc, Punta, Vigo. Elefante Club de Teatro. 



1 Santiago Vigo se formó como actor con Lorenzo Quinteros, Pompeyo Audivert y Ricardo Bartís. Como escritor realizó seminarios y talleres con Mauricio Kartun y Guillermo Saccomanno. Autor del blog "Cómo estar deprimido y hacer cosas", http://hacercosas.wordpress.com/. En 2011 actúa en "La última diva", comedia de su autoría. En el Elefante Club de Teatro. En 2010 se desempeñó como Asistente de Dirección de la directora Teresa Costantini en la obra SIETE representada en el Teatro 25 de Mayo de la ciudad de Buenos Aires. Con las actrices Hilda Bernard, Graciela Dufau, Carola Reyna, Verónica Llinás, María Socas, Muriel Santa Ana, Silvana Sosto; el diseño de iluminación del realizador Gonzalo Córdova. Formó parte del grupo fundador del Teatro Escalada. En el 2007 y 2008 actuó en la obra “Otelo, campeón mundial de la derrota” en el Sportivo Teatral. En el 2006 estrenó como director y dramaturgo la obra “La falda infame” en el Camarín de las Musas. Está obra se hizo con el apoyo de Proteatro. En el 2003 estrenó la obra “A mi que me digan guarangadas” en el Centro Cultural de la Cooperación, como actor y director. Ese mismo año actuó en la obra “La Tablita”, dirigida por Julio Molina, en el Centro Cultural Ricardo Rojas. En el 2001 estrenó la obra "Padre e hijo" en el Teatro del Sur (Dramaturgia y puesta de su autoría.) Ese mismo año, actuó en la obra J.B. de Archibald MacLeish, también en el Teatro del Sur. En el año 2000, actuó en la obra "Hormiga negra", coproducida por el Teatro San Martín. Durante 1998 y 1999 actuó en la obra "Los Escrushantes", ganadora del premio Mejor Dirección del Off de los ACE 1999. Estas dos últimas obras, bajo la dirección de Lorenzo Quinteros. Trabajó en publicidades. Realizó participaciones en programas de televisión. En cine, durante 2009, fue ayudante de dirección de la película "Eva y Lola" de SabrinaFarji. Actuó en la película “Dumbo 4.” Este film formó parte de la edición 2007 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Actuó y realizó la puesta de cámara del largometraje "Mujer sin n destino", ganadora del premio Mejor Film de la sección Vitrina Argentina del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata 2006. Actuó y realizó la puesta de cámara en el largometraje "Baixo Erotism" dirigido por Rocío Fernandes. Esta película participó de la competencia de Work in progress del Festival de Cine Independiente de Buenos Aires 2005. Actuó en el cortometraje “Antífona Roja”, participante de la sección Découverte del 17° rencontres des cinémas de l'Amérique Latine, en Toulouse, Francia, en 2005. Actuó y produjo el cortometraje "El encuentro", ganador del Premio de cine del certamen Buenos Aires no Duerme 1997, y ganador del Primer Premio del Festival de Cine de Ginebra, Tout Ecran, en 1999. Fue guionista de programas de televisión. Es guionista del largometraje Stephanie. Entre sus experiencias docentes, cuenta con haber sido asistente de clases de la actriz Tina Serrano. Fue profesor suplente en el Centro Cultural Ricardo Rojas. Durante 2009 y 2010 dictó talleres de guión. 


 

sábado, octubre 01, 2011

4 de octubre 18hs | Entrega del Premio Konex de Honor 2011 a Alejandra Boero



Alejandra Boero

Premio Konex de Honor 2011: Espectáculos
Premio Konex 1981: Director/a de Teatro    
Jurado Premios Konex 2001: Espectáculos



Nació el 09/12/1918. Premio Konex 1981: Director/a de Teatro. Jurado Premios Konex 2001: Espectáculos. Actriz, directora, docente y defensora de la actividad teatral independiente. Inició su carrera en 1942 en el teatro La Máscara de Ricardo Passano padre, actuando en En algún lugar... y El Avaro.

En 1950 fundó junto a Pedro Asquini el grupo Nuevo Teatro, una institución que trajo a Buenos Aires una innovación total en la puesta en escena. El teatro circular es un claro ejemplo. Nuevo Teatro convocó a jóvenes que quisieran iniciarse en la escena. De allí surgieron actores como Héctor Alterio, Onofre Lovero, Carlos Gandolfo y Enrique Pinti, entre otros. El grupo logró abrir dos teatros en Buenos Aires: Planeta y Lorange. Nuevo Teatro se disolvió en 1970.

Su labor como actriz continuó con El círculo de tiza caucasiano (1971), Juan Palmieri (1973), Espectros (1976), La Casa de Bernarda Alba (1977 / 1978) y Destiempo (1984), entre otras de enorme éxito. Como directora, puso en escena Al hombre (1975), Escenas de la calle (1979), El Pibe de Oro (1980), Emily (1982), Prisionero de la Ciudad (1985), Despacio, escuela (1987), Charlotte Bronté (1990) y Sopa de Pollo (1992 / 1993) entre otros títulos.

Fue becaria del Fondo Nacional de las Artes. Integró el Consejo Directivo del Centro Argentino del Instituto Internacional del Teatro (UNESCO).  Fue socia fundadora y presidente de la Fundación para las Artes del Espectáculo (1988). Formó su escuela de arte dramático en la sala Andamio 90 (1990). Allí se iniciaron renombradas figuras del actual teatro argentino, tanto en dirección, puesta, como actuación.  Boero consideró a la cultura como columna vertebral del país.  Fue Premio ACE de Oro 2001 y Ciudadana Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires.

Falleció el 04/05/2006. 


Biografía ampliada

Actriz, directora, docente e incansable defensora de la actividad teatral independiente.
Nació el 9 de diciembre de 1918 como Liria Ofelia Alejandra Digiamo Viera; Boero es el apellido materno, que adoptó tras enfrentarse con su padre debido a las diferencias suscitadas por su vocación de actriz.

Comenzó su actividad en el año 1942, en el prestigioso teatro “La Máscara”, creado y dirigido por Ricardo Passano padre. Ese año se desempeñó como actriz en las obras "En algún lugar..." de Ernesto Castro y "El Avaro" de Moliere.

En 1950 fundó junto a Pedro Asquini, el Grupo "Nuevo Teatro", una institución teatral y cultural que marcó pautas renovadoras en cuanto a las formas escénicas. Lo principal fue convocar a jóvenes que quisieran iniciarse en la escena. De allí surgieron actores como Héctor Alterio, Onofre Lovero, Carlos Gandolfo y Enrique Pinti, entre otros.

El estreno del nuevo grupo se produjo con la puesta en escena de “El alquimista”, de Ben Jonson, bajo la dirección de Asquini. Se hicieron obras como “Bajo Fondo” de Gorki, “El Oso”, “El Aniversario”, “El Casamiento” de Antón Chejov; “Medea” de Jean Anouilh, y “Androcles y el león” de Bernard Shaw. Esta cooperativa teatral, logró abrir dos salas de teatro en Buenos Aires: Planeta y Lorange. En ésta última se estrenó una selección de obras cortas de Enrique Wernicke. “Nuevo Teatro” se disolvió en 1970.

Al concluir la etapa marcada por “Nuevo Teatro”, Alejandra Boero continuó actuando en distintos espacios y desarrollando una fructífera labor docente en el interior del país. De esta etapa, se destaca su labor como actriz en “El Círculo de Tiza Caucasiano" (1971), "Juan Palmieri" (1973), "Espectros" (1976), “La Casa de Bernarda Alba” (1977 / 1978) y "Destiempo" (1984), entre otras obras. Como directora, puso en escena “Al hombre" (1975), “El Pibe de Oro” (1980), "Emily" (1982), "Prisionero de la Ciudad" (1985), "Despacio, escuela" (1987), "Charlotte Bronté" (1990), "Sopa de Pollo" (1992 / 1993) y muchos otros títulos.

En cuanto a su labor como docente, la actriz, que fue becada por el Fondo Nacional de las Artes para realizar estudios en Paris, Londres y Roma, tuvo la oportunidad de realizarse en importantes cargos al integrar el Consejo Directivo del Centro Argentino del Instituto Internacional del Teatro (UNESCO) y al ser socia fundadora y presidente de FUNDARES (Fundación para las Artes del Espectáculo) en 1988.

En 1990 formó su propia escuela de arte dramático en la pequeña sala privada “Andamio 90”, destinada a incentivar la experimentación de actores, directores y luminotécnicos.

Declarada Ciudadana Ilustre de Buenos Aires, durante su larga carrera Boero recibió innumerables distinciones por su trabajo, como los premios listados a continuación:

    * Premio Moliere a la Mejor Actriz
    * Premio Estrella de Mar a la Mejor Dirección Teatral (1982)
    * Premio Pepino 88 (1985/86)
    * Premio María Guerrero por su trayectoria (1990)
    * Premio ACE (Asociación Críticos del Espectáculo) (1993)
    * Premio Podestá a la trayectoria honorable (1994)
    * Premio ACE de Oro (2001)

Su última actuación fue en 2000, en “El cerco de Leningrado”, junto a su colega María Rosa Gallo.

Falleció en Buenos Aires, el 4 de mayo de 2006 a los 87 años de edad.

Related Posts with Thumbnails