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miércoles, noviembre 06, 2013

El gran teatro del mundo de Pedro Calderón de la Barca


Pues soy tu Autor, y tú mi hechura eres,
hoy, de un concepto mío
la ejecución a tus aplausos fío.
Una fiesta hacer quiero
a mi mismo poder, si considero
que solo a ostentación de mi grandeza
fiestas hará la gran naturaleza;
y como siempre ha sido
lo que más ha alegrado y divertido
la representación bien aplaudida,
y es representación la humana vida,
una comedia sea
la que hoy el cielo en tu teatro vea.


Esta obra de Pedro Calderón de la Barca (1600-1681), escritor barroco del Siglo de Oro español, es considerada su auto sacramental[1] más famoso. Con su admirable estilo, de una manera poética y simbólica a través de la pura metateatralidad, nos presenta a los distintos personajes de esta gran comedia. Representa una alegoría del mundo: el libre albedrío y el orden divino, la efímera vida y la muerte como parte de esa vida, los valores estéticos y religiosos como una forma de evasión de un mundo que se devora a sí mismo. Las escenas calderonianas y su estética barroca se materializan sin dificultad en el espacio escénico de El kafka, más allá del texto primero. El dinamismo que implica la superposición de fuerzas y de movimientos, por lo tanto, de otros puntos de vista, se resuelve perfectamente. Las dos grandes puertas son el marco para la presentación de los personajes que, con profesionalismo, cada actor / actriz construye a partir de su gestualidad corporal, con un ritmo propio y respetando la forma métrica. Los elementos del teatro musical le otorgan una mixtura especial al hecho teatral – la música original, las canciones, el zapateo americano,…; la agilidad y la plasticidad del dispositivo escénico hacen el resto. Mientras, la iluminación recorta o amplía el espacio lúdico dejando en penumbras ese otro espacio tan importante como el primero – o bien de la creación divina o bien de la creación artística. Los personajes también se desplazan en dos niveles. Por un lado, aquellos que se dirigen al público: el Autor – como demiurgo, le da forma a la comedia y busca su identificación con Dios y festejar su grandeza- y el Mundo – como Naturaleza, le otorga el ropaje a cada personaje y como Muerte será quien les solicite la devolución de los atributos concedidos. Y, por otro, “las almas” - Rey, Rico, Pobre, Labrador, Hermosura, Discreción, Ley, Nina - a quienes el Autor les asigna su correspondiente papel en la obra teatral. El cuidadoso vestuario no nos ancla en ninguna época en especial aunque sí da cuenta de las diferencias en la jerarquización social. Jerarquización que se trastoca después en el mundo del más allá.  Abordar la complejidad de esta obra de Calderón de la Barca no es tarea sencilla pero Francisco Civit[2] lo actualiza con una adaptación original, respetando la estructura barroca del texto dramático, y con sumo dinamismo. El humor en este recorrido laberíntico, por las diferentes situaciones de la comedia, genera las imágenes visuales y sonoras que dan cuenta de qué manera cada integrante del elenco ha internalizado la comicidad que, a su vez, produce una energía muy especial en cada espectador[3].






El gran teatro del mundo de Pedro Calderón de la Barca. Actúan: Gabriel Yeannoteguy (Autor), Karina Antonelli (Mundo/Voz), Pablo Aparicio (Rey), María Zambelli (Hermosura), Alejandro Zingman (Labrador), Sebastián Saslavsky (Rico), Natalia Olabe (Discresión), Miguel Rausch (Pobre), Irina Rausch (Niña), Gabriela Calzada (Ley). Diseño de Escenografía: Marina Apollonio. Diseño de Iluminación: Facundo Estol. Diseño de Vestuario: Rubén Dellarossa. Música Original: Miguel Rausch, Gabriel Yeannoteguy, Natalia Olabe, Alejandro Zingman, Francisco Civit. Colaboración Musical: Karina Antonelli, Sebastián Saslavsky, Gabriela Calzada. Diseño de Producción: Judy Weisz. Asistente de Producción: Graciela Barreda. Fotografía: Milagros Lagarejo. Diseño Gráfico: Adrián Riolfi. Realización de Escenografía: Marina Apollonio, María José Crivella. Prensa: Claudia Mac Auliffe. Asistente de Escenario: Ariel Cortina. Asistente de Dirección: Leticia Agesta. Dirección: Francisco Civit.  El kafka Espacio Teatral.













Calderón de la Barca, Pedro, 2005. El gran teatro del mundo. Barcelona: Debolsillo.













[1] “Un auto sacramental es una obra de teatro religiosa alegórica de uno o varios actos y de tema preferentemente eucarístico que se representaba el día del Corpus entre los siglos XVI y XVIII, hasta la prohibición del género en 1765, por lo general con gran aparato escenográfico. Las representaciones comprendían en general episodios bíblicos, misterios de la religión o conflictos de carácter moral y teológico. Inicialmente eran representados en los templos o pórticos de las iglesias. El más antiguo testimonio del género es el denominado "Auto de los Reyes Magos". Después del Concilio de Trento, numerosos autores, especialmente del Siglo de Oro español (siglos XVI y XVII), escribieron autos destinados a consolidar el ideario de la Contrarreforma; entre ellos se destacan: Pedro Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Lope de Vega, etc…”




[2] Francisco Civit es director, actor y docente de teatro. Como actor y director participó en  espectáculos que le permitieron presentarse en grandes teatros y festivales en América y Europa; algunos de ellos fueron The Globe Theater en UK y El Corral de Comedias en  España, entre otros. La última pieza que dirigió fue El castigo sin venganza de Lope de Vega, con la que fue invitado al Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. También puso en escena Paria de August Strindberg, EL bello indiferente de Jean Cocteauy,  El nombre de Griselda Gambaro.  Algunas de las obras que participó como actor fueron Muerte de un viajante de Arthur Miller, en el Paseo La Plaza; Enrique IV de Pirandello en el TGSM, Comunidad de Carolina Adamovsky, en Espacio Callejón, Enrique IV segunda parte de William Shakespeare, en The Globe Theater y TGSM, y Bravo de Horacio Banega, en Elkafka, entre otras.



[3]
Quizá esta puesta en escena, en particular, ganaría en su recepción si se presentara en un horario más acorde para el mortal promedio, pues todo el equipo de profesionales da lo mejor de sí mismo en cada función.







miércoles, octubre 02, 2013

Historia de amor (Últimos capítulos) de Jean–Luc Lagarce | Traducción de Mabel Crescente


Jean-Luc Lagarce1  es un dramaturgo francés, de excepcionalidad en el tratamiento de su temática, y en la estructura metateatral con que construye el continente de la misma. Marcelo Velázquez es un director que trabaja con autores que le ofrecen resistencia; en su búsqueda de lenguajes se atreve a vérselas con textualidades que no tienen una sencilla resolución. Mercedes Fraile, Marcelo Bucossi y Daniel Goglino, son actores de una trayectoria habituada a los desafíos, y que ya han coincidido en el escenario en triángulos de amor bajo la mirada de Velázquez2; como en otras ocasiones su perfomance en el escenario para encarnar el difícil y escurridizo texto de Luc Largarce es excelente. En una disposición espacial que respeta la triangularidad de la historia: tres personajes, el primer hombre, el segundo hombre y la mujer; tres lugares geográficos: la ciudad vieja y su río, el extranjero, la ciudad construida luego de la guerra; tres tiempos: el pasado, el transcurrido entre el pasado y el presente, un entre confuso y dudoso, y el presente de la enunciación; la puesta relata una historia de amor que la literatura ordena y construye en su lógica causal, y en su tiempo cronológico a partir de una memoria y de una escritura que rectifica esa memoria. La escenografía y la distribución de las diapositivas en la pantalla le dan consistencia a un relato labil, furtivo. El tiempo que parece diluirse queda prisionero en la estructura: prólogo, primera, segunda y tercera parte, epílogo. Al igual que permanece preso el personaje femenino dentro de la casa que construye para ella, el segundo hombre. La puesta ofrece una metateatralidad presente en el texto, pero que desde la armonización del director organiza el caos de lo real, y expone el andamiaje de esa construcción una y otra vez, dejando los intercisios necesarios  para que la posibilidad de lo otro se haga presente. ¿Qué edad tenía? ¿Yo cantaba? La fragmentación es el orden constitutivo, es el procedimiento estructurante de texto y puesta, la reiteración de momentos con sutiles diferencias van creando una imagen que se refleja en el río / arroyo, de expansión circular; como aguas que van dilatándose hacia el afuera, mientras en su giro concéntrico van cavando una sima en la memoria. Lagarce se afana en construir identidades que se esfuman en el devenir de la conciencia, que se tejen en historias similares, nunca iguales, que se rescatan a sí mismas a partir de los objetos, un vestido, un pañuelo, una máquina de escribir. La mujer es por momentos un objeto más que va al rescate de las dos subjetividades masculinas que se afirman en el recuerdo compartido; pero siempre huidiza es también una presencia inquietante a la que Mercedes Fraile logra darle una tonalidad exacta. El espacio está señalado también por una triangulación coreográfica que invita al encuentro con el pasado, para entender un presente que deja al futuro en suspense. La iluminación y la música no ilustran sino tiñen estéticamente el conjunto, y juegan a dividir y unificar. La vida es un recuerdo sumido a la mirada individual de cada uno de los integrantes de la pequeña historia que la constituye, nunca unívoca, nunca acorralada en su totalidad; sino como el arroyo que refleja el presente y trae a la memoria lo vivido es un ritual de giros imprevistos que va ahogando en sus aguas imágenes y voces, y sólo refleja lo que es tocado en un instante por la luz del sol.




Historia de amor (últimos capítulos) de Jean-Luc Lagarce. Traducción del original en francés: Mabel Crescente. Elenco: Daniel Goglino, Marcelo Bucossi, Mercedes Fraile. Diseño y realización de escenografía: Ariel Vaccaro. Diseño de iluminación: Alejandro Le Roux. Vestuario: Julio Suárez. Música original y diseño sonoro: Pablo Bronzini. Entrenamiento vocal: Natalia Cappa. Asistencia de dirección: Mabel Crescente y Christian Di Desiderio. Dirección: Marcelo Velázquez. Diseño gráfico: Vanesa Bisutti. Fotografía: Aixa Alcántara. Prensa: Duche & Zárate. Teatro: El Kafka / Espacio teatral.3





 

1 Jean–Luc Lagarce (1957/1995) El laberinto maravilloso de Jean-Luc Lagarce. Artículo publicado el 30/01/2008 Ultima actualización el 30/01/2008 09:48 TU “El dramaturgo y director de teatro Jean-Luc Lagarce (1957-1995) era, hasta hace poco, el secreto mejor guardado de la dramaturgia francesa contemporánea y hoy es el autor de teatro francés con más obras representadas tanto en Francia como en el extranjero. Nacido el 14 de febrero de 1957 en un medio obrero del este de Francia y fallecido en París el 30 de septiembre de 1995, víctima del sida, Lagarce hizo estudios de filosofía en la universidad de Besançon y escribió una tesina titulada Teatro y poder en Occidente. Sin embargo, la mayor parte de sus 38 años de vida la dedicó al teatro, primero como actor y luego como director escénico y dramaturgo. "Hago teatro para no estar solo", escribió en su diario. Lagarce se hizo famoso con sus puestas en escena de obras como La cantante calva de Ionesco, que fue un éxito rotundo de crítica y de público. (…)”En 1977 constituye con otros alumnos una compañía teatral de aficionados: el “Teatro del carromato” (en homenaje a Jean Vilar) en la cual asume el rol de director poniendo en escena Beckett, Goldoni, pero también sus primeros textos. En 1979, su pieza También Cartago, es difundida por Radio Francia Cultura. En 1980 obtiene su maestría en filosofía redactando Teatro y poder en occidente. Luego de su encuentro con Jacques Fornier, el Teatro del carromato pasa a ser, en 1981, una compañía profesional donde Jean-Luc Lagarce realizará veinte puestas en escena alternando creaciones de autores clásicos, adaptaciones de textos no teatrales y puestas en escena de sus propios textos.


2 En puestas anteriores tanto actores como director coincidieron en el trabajo, recordamos Acreedores (2009) de August Strindberg.

3 Teatro Independiente de la Ciudad de Buenos Aires, dirigido por una cooperativa compuesta por Graciela Schuster, Carlos Sims, Rubén Szuchmacher y Paula Travnik. Socio fundador: Daniel Brarda. Este teatro está asociado a Artei (Asociación Argentina de Teatro Independiente) y cuenta con el apoyo del Instituto Nacional de Teatro (INT), PROTEATRO. En este espacio, en julio de 2007 se llevó adelante la semana Lagarce. El Servicio de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia en Argentina puso en contacto al director y curador Rubén Szuchmacher con el director francés del proyecto. Szuchmacher diseño para Buenos Aires un programa de actividades que incluía -en sólo siete días- espectáculos de obras en versiones semimontadas, talleres, conferencias, presentación de libros y proyección de videos. Participaron de este evento personalidades de la talla de Marilú Marini, Enrique Pinti, Daniel Fanego, Alfredo Arias, el mismo Rubén Szuchmacher, Graciela Araujo, Valentina Bassi, Ana Garibaldi, Daniel Hendler, Susana Lanteri, Ignacio Rodríguez de Anca, Cristian Drut, Malena Médici, Natalia López, Leandro Stivelman, Gabriel Zayat, Lorena Vega, Luciano Suardi, Pablo Messiez, Flora Gro, Eugenia Alonso, Javier van de Couter, Carolina Martin Ferro y Laurent Berger entre otros.


jueves, diciembre 06, 2012

Futuro de Mayra Bonard


“Hay cosas indestructibles que acompañan el cuerpo hasta su muerte como si hubieran nacido con él. Una de ellas es lo que surge entre un hombre y una mujer que viven juntos ciertos momentos. A partir de esta única certeza y el cruce con los grandes maestros de la pintura (Caravaggio, Rembrandt y el contemporáneo noruego Odd Nerdrum) exploramos el futuro con los ojos del pasado. Los intérpretes se arrojaron a la escena como sondas para extraer más dudas y llevarlas a sus cuerpos, a su baile.  Un mismo objeto escenográfico se repitió al infinito creando un bosque que fue nuestro laberinto. En el centro de este bosque vive una gran pregunta: ¿Qué traerá el Futuro?
(M. Bonard)

La puesta de Futuro es un ejemplo claro de las propuestas que el teatro de la posmodernidad indaga sobre sí mismo en busca de un lenguaje, mixtura de otros, que le permita una expresión más cercana al mundo fragmentado, solipsista, enajenado que nos rodea y que rodea a un espectador joven que siente ante el cruce entre el pasado y el futuro una desolada incertidumbre. Los artistas que danzan parecen relacionarse en escena desde el cuerpo y la palabra quebrada, desde los sonidos guturales que emergen de sus gargantas, pero a la vez, descubren la violencia sobre sus cuerpos y la soledad que se instala en una relación sin contención ni futuro reconocible. Los procedimientos de integración entre disciplinas diferentes, hacen de la presentación de Mayra Bonard1 un recorrido en la búsqueda de un lenguaje que pueda argumentar desde el quiebre de la unidad, un relato, una historia. Los cuerpos cosificados de los bailarines / actores, se suma a la música dodecafónica de Sebastián Carreras2, y a la imágenes contrastantes de tonalidades, rojo, gris, negro, blanco, y a una distribución espacial barroca, que obliga a precipitar el ojo del espectador a la fuga de los múltiples puntos de vista. La interpelación al público desde el diálogo en escena, es también la búsqueda de una profundidad de espejo tan cara a la pintura que el barroco fue imponiendo alejándose de la espacialidad clásica. El mundo apocalíptico que propone la textualidad escénica, está presente en ese bosque derruido que se presenta con trozos de árboles talados, y que son fuente de relaciones naturales como de aquellas que están atravesadas por la variable mercantilista. En un espacio escénico despojado los tres personajes, que no pertenecen a nuestra cotidianidad, a lo largo de la obra establecen entre ellos distintos tipos de relaciones que nosotros podemos percibir través de sus movimientos. Pues, siguiendo a Matoso, el movimiento “no es un suceder intrascendente” o una mera forma gimnástica. El movimiento implica conciencia, creación y emoción, todo ello en un desplazarse que podría parecernos ingenuo:

“Intervienen en segundos, la conciencia del cuerpo, la memoria, la imagen corporal, la expresividad, el deseo latente, la relación con el otro, la ilusión y desilusión, la búsqueda de un equilibrio, aunque sólo se exprese en un giro tambaleante”. (2006:29).

Una mujer y dos hombres que transitan de modo laberíntico por un tiempo pretérito, un presente efímero y un futuro incierto. Donde el relato se focaliza en nuestra relación con la Naturaleza y nos presenta a los tres cuerpos como “escena”, porque a través de lo emocional se hace presente cada uno como el lugar de representación de la historia del individuo y se establece en relación con el otro y con el mundo, para así construir su identidad. Se trata de una corporalidad consciente de si misma que se opone a la corporalidad anónima y globalizada del siglo XXI y que, a su vez, exige necesariamente de un espectador atento. Es interesante la presencia de las imágenes auditivas, desde el inicio con la amplificación, a través del uso de un micrófono, de pequeños golpes o roces por el cuerpo o en el piso; la sonoridad producida por los distintos “troncos”; la presencia del espacio virtual representado – el agua, el viento,… - y, por supuesto, la impecable música en vivo.








 
Futuro de Mayra Bonard. Intérpretes: Juan Ignacio Bianco,  Damián Malvacio, Rocío Mercado. Música: Sebastián Carreras. Espacio: Luciano Stechina, Mayra Bonard. Realización: Maximiliano Sans. Luz: Gonzalo Córdova. Vestuario: Cecilia Alassia, Mayra Bonard. Dramaturgista: Juan Pablo Gómez. Material coreográfico y textos: Futuro. Colaboración artística: Diego Frenkel. PH: Robert Bonomo,  Alejo Pichot. DG: Juliana Picollo, Agustín Sciannamea. Producción: Marlene Nordlinger, Candela Vinardi, Nathalie Katz. Asistentes: Luna Sarsale, Melina Xilas. Concepto y Dirección: Mayra Bonard.  Espacio Teatral El Kafka. 












Matoso, Elina, 2006. “Movimiento: traslación y deseo” en El Cuerpo In-cierto. Arte / cultura / sociedad. Buenos Aires: Letra Viva: 19-32.



1 Mayra Bonard Es directora, bailarina y coreógrafa. Fue fundadora e integrante del la compañía contemporánea “El Descueve” (Criatura, La Fortuna, Todos contentos, Hermosura, Patito feo) Creó obras que marcaron tendencia en el lenguaje de la danza, el teatro y la música. Realizó un gran número de presentaciones y giras a nivel nacional e internacional (Bogotá, Montevideo, Buenos Aires, Corrientes, Córdoba, Bahía Blanca, Rosario, Hamburgo, Koln, Hannover, Chicago, San Pablo, Londrina, Santos Londres; Leicester, Plymouth, Leeds, Madrid, Belfast, Portugal, Santiago de Chile, Asunción).
Participó como creadora e intérprete de “Período Villa-Villa”, del grupo De La Guarda, obra que realizó numerosas giras europeas y largas temporadas en Buenos Aires, New York y Londres.  Cariño, su anterior creación, participó en FIBA 2011 y la edición 2012 de Santiago a Mil, Chile.

2 Sebastián Carreras comenzó a trabajar a los 19 años en proyectos vinculados a la música pop y rock en sus variantes experimentales o alternativas, como músico y compositor, así como productor y editor discográfico. Desde el año 1998 tiene a su cargo el sello de música Índice Virgen. Desde el año 2000 lleva adelante el grupo musical Entre Ríos. Es compositor (letra & música) así como arreglador e intérprete. Entre Ríos es un proyecto musical que goza de buena reputación y trayectoria, ha sido siempre un grupo independiente que a pesar de ello, tuvo canción en publicidad de cerveza, obtuvo premio Gardel, ha girado por  muchos países, y lo que ha logrado, así como lo que no, fue exclusivamente por trayectoria artística.



martes, noviembre 22, 2011

Loop de Alfredo Staffolani

 


Si me van a besar quiero que sea en la boca. Y si es en la boca quiero que el beso dure, por lo menos veinte minutos. Si dura veinte minutos deberé especular sobre el amor. Y si me enamoro quiero irme. Lejos. Muy lejos. Al mar, en Semana Santa. 
(Alfredo Staffolani)

 
Cómo resolver la vida cuando uno es el centro de un sistema que se vuelve sobre sí mismo para acercarse a él. La vida le sucede al personaje de Andrés, a través de las relaciones familiares, su padre, madre ausente; de las relaciones de consorcio, un portero entrometido y necesitado; de las relaciones amorosas, amigos abstenerse. Le sucede porque no parece iniciar nada sino seguir el curso de los acontecimientos. Un vaso de agua lo enfrenta una relación que se le impone. La vuelta al barrio, no es trabajada desde la nostalgia, sino desde la fatalidad. Todos repetimos nuestras acciones, entonces, volver es no una posibilidad elegida, sino un destino. Los cuatro actores revelan la fragilidad y la impotencia de sus personajes, porque la fuerza y la violencia, activa o pasiva, los envuelve y los deja a la deriva. Staffolani, presenta un texto que rompe con la ilusión realista y se dirige al espectador para seguir el hilo de una narración, íntima, pequeña, que habla de la soledad, del desamor, de la falta de comprensión, y de una solidaridad que sólo se aplica por la inercia de una pasividad suicida. Amor y sexo, tratados con aparente liviandad, son expuestos en la voz de los actores con palabras como estiletes. Así, como la relación competitiva entre padre e hijo, cuando una generación ve el avance de la otra como amenaza y trata desde el doble discurso aniquilar su posibilidad de crecimiento. Andrés Rossi, trabaja bien la dualidad de su criatura que narra a la vez que es narrado desde las acciones, y en el discurso de los otros sobre él. El mundo recortado de Andrés, no da cuenta sino en los detalles y en el conjunto de objetos de un contexto temporal. El recuerdo de Guillermo Vilas, mito familiar, héroe a imitar, espejo y límite del personaje, establece en el presente del relato su tiempo histórico. Al igual que en Inventarios, en el mundo creado por Staffolani, todos narran y son narrados. El título, Loop, como aglutinador sémico da cuenta de esta estructura de repetición que tiene la obra, como así también el programa de mano y la figura femenina como en un juego de espejos. El término loop es un anglicismo, simplificando mucho, en música electrónica tienen que ver con la repetición de uno o varios compases iguales. El hecho teatral es lo que plantea desde el espacio escénico y a través no sólo de los diálogos entre los personajes, sino también a través de la relación que establece el protagonista cuando rompe con la cuarta pared. En la estructura de cada escena sólo cuenta el tiempo histórico de Andrés (Andrés Rossi) que se va relacionando con los otros personajes como si fueran satélites naturales que orbitan alrededor de él. En el espacio escénico pocos elementos y aislados, la música que se repite, las líneas rectas de las “paredes” y “aberturas” que parecen no conducir a ningún lado, salvo a aquellos lugares que la iluminación delimita. Una situación común en la vida de un hombre común, situación de repetición mecánica, naturalizada, quizá para poder sobrevivir a sus miedos y sus fantasmas.



Loop de Alfredo Staffolani 1. Elenco: Andrés Rossi (Andrés), María Laura Santos (Alice), Eduardo Peralta (El padre), Juan Manuel Castiglione (El portero de edificios), Lizzi Arguelles (Isabel, la agente de cementerios). Diseño de luces, vestuario y escenografía: Leandro Crocco. Diseño sonoro y web: Matías Rinaldi. Diseño gráfico: Leandro Felipe. Ilustración: Guillermo Barbuto. Fotografía del proceso: Luz Werner. Asistente de producción: Eliana de María. Asistente de dirección: Julieta Larrechea. Prensa: Luciana Zylberberg. Dramaturgia y dirección: Alfredo Staffolani.  Espacio El Kafka. 

[1] Nació en Buenos Aires en 1982, actor, autor y director de teatro. Se formó en actuación con Federico León, Rubén Szuchmacher, Ciro Zorzoli, María Ibarreta y Gonzalo Martínez. En narrativa con Alicia Steimberg y en montaje con Gonzalo Martinez. Cursó una Maestría en Dramaturgia del IUNA, teniendo como docentes a Rafael Spregelburd, Horacio Banega, Ariel Barchilón, Patricia Digilio y Fernanda Cano. Es docente de narrativa a nivel privado y en la UBA; y de actuación, dramaturgia y montaje en La Odisea, Escuela Integral de Formación para el actor. http://lucianazylberberg.com.ar/?attachment_id=2131


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